
Tipo: Gran región
Región: Teokkis
Ubicación
Los Volcanes de Urueh ocupan el norte del continente de Teokkis, en la esfera de Saphir. Constituyen una extensa región volcánica vinculada, mediante una compleja red de túneles naturales, con otros territorios separados por grandes distancias.
Algunos de estos conductos atraviesan las profundidades de Saphir y permiten alcanzar las Zonas Volcánicas de Golothar, incluidas sus penínsulas y el Archipiélago Volcánico. Esta conexión subterránea convirtió Urueh en el lugar desde el que los Hijos de Kazag iniciaron su expansión más allá de Teokkis.
Descripción
Urueh es una tierra dominada por volcanes, campos de lava, montañas de roca negra, grietas incandescentes y extensiones cubiertas de ceniza. Su paisaje se transforma constantemente por efecto de las erupciones, los derrumbamientos y el avance de las corrientes de lava, capaces de destruir antiguos caminos al mismo tiempo que abren otros nuevos.
La región posee una intensa actividad subterránea. Bajo su superficie se extiende una inmensa red de galerías, cavernas, chimeneas volcánicas y túneles naturales. Algunos permanecen inundados por la lava o saturados de gases abrasadores, mientras que otros pueden ser recorridos por los Hijos de Kazag y por las criaturas adaptadas al calor de Urueh.
La vegetación es escasa, aunque ciertas formas de vida han conseguido prosperar en sus condiciones extremas. Entre ellas se encuentran la Vid de Fuego y el Lirio de Lava, especies estrechamente vinculadas al entorno volcánico. La fauna está formada principalmente por las denominadas Bestias Autóctonas.
Los Volcanes de Urueh son, ante todo, el territorio originario de los Hijos de Kazag y el corazón ancestral de las actuales Manadas de Urueh.
Historia
En el Año 0, Kazag creó a Tok y lo colmó de Inyección Ígnea. Incapaz de contener semejante poder, Tok detonó y su explosión dio origen a los primeros Hijos de Kazag: los Primigenios. Aquel acontecimiento transformó para siempre la región y marcó el principio de la historia de Urueh.
Durante la Quema, entre los años 1 y 300, los Primigenios se extendieron por el territorio surgido de la explosión. Urueh se convirtió entonces en el corazón de su civilización y en el lugar desde el que comenzaron a conocer el fuego, la roca y las criaturas nacidas o transformadas bajo su influencia.
En el Fuego de Tok-ak, entre los años 301 y 750, los Hijos de Kazag exploraron las regiones volcánicas, recorrieron sus túneles y aprendieron a someter a determinadas Bestias Autóctonas. Durante esta etapa también expulsaron de Urueh a los Jayans de Azōrhan, a quienes llamaban los Huéspedes, consolidando definitivamente su dominio sobre la región.
La exploración de los túneles naturales existentes bajo Saphir permitió que los Hijos de Kazag abandonaran Teokkis y alcanzaran las regiones volcánicas de Golothar. A través de aquellos pasos subterráneos se inició la expansión que acabaría llevando su presencia hasta las penínsulas y las islas del Archipiélago Volcánico.
En el año 1.417, cuando los dioses descubrieron que Salssa’el había quebrantado las Tres Leyes Divinas, Kazag reaccionó intensificando la actividad de los Volcanes de Urueh. La tierra volvió a rugir, las erupciones se multiplicaron y surgieron formas nuevas y más poderosas de Hijos de Kazag. Este periodo fue conocido como la Llama de la Explosión y aceleró la movilización de las manadas.
Durante los cincuenta y cuatro años siguientes, Urueh fue el centro de reunión y preparación de las fuerzas de Kazag. Finalmente, en el año 1.471, la Llama de la Búsqueda señaló el comienzo de una nueva movilización. Las Manadas de Urueh partieron hacia Golothar y entraron en la lucha por la Quinta Esencia.
Climatología
El clima de los Volcanes de Urueh es extremadamente cálido y está determinado principalmente por su intensa actividad volcánica. El calor procedente del subsuelo se mantiene durante todo el ciclo estacional, aunque su intensidad y sus efectos sobre el territorio varían.
Durante la Estación del Sol Alto, las temperaturas alcanzan sus valores más extremos. Los campos de lava se expanden, aumentan los incendios y muchas zonas resultan prácticamente intransitables para cualquier criatura que no esté adaptada a las condiciones de Urueh.
En la Estación del Sol Bajo, el aire exterior pierde parte de su abrasadora intensidad, pero el subsuelo continúa irradiando calor. Las cavernas, los túneles y las grietas volcánicas mantienen temperaturas elevadas, por lo que el frío apenas consigue penetrar en las profundidades.
Los Tránsitos del Alba y del Ocaso suelen traer variaciones en los vientos, el desplazamiento de grandes nubes de ceniza y cambios repentinos en la actividad de algunos volcanes. Las precipitaciones son inexistentes en todo el territorio.
El humo, los gases y la ceniza suspendida oscurecen frecuentemente el cielo. Por ello, la sucesión de las estaciones se percibe menos por los cambios de temperatura que por la violencia de las erupciones, el comportamiento de los vientos y la extensión de los campos de lava.
Habitantes
Los principales habitantes de Urueh son los Hijos de Kazag, organizados en las diferentes agrupaciones que acabarían conformando las Manadas de Urueh. Para ellos, la actividad volcánica no representa una amenaza, sino una manifestación natural del poder de su creador y una parte inseparable de su existencia.
Los Primigenios ocupan un lugar fundamental en su historia, pues fueron las primeras criaturas surgidas de la explosión de Tok. A partir de ellos aparecieron y se desarrollaron las distintas formas de Hijos de Kazag que habitan la región.
Junto a ellos viven las Bestias Autóctonas, criaturas adaptadas al calor, la ceniza y los gases volcánicos. Algunas fueron domesticadas durante el Fuego de Tok-ak y pasaron a formar parte de la vida y de la capacidad militar de los Hijos de Kazag.
Recursos
Urueh proporciona a sus habitantes roca volcánica, minerales y materiales procedentes de las erupciones y de las galerías subterráneas.
Las Bestias Autóctonas constituyen uno de sus recursos más importantes. Su domesticación permitió a los Hijos de Kazag utilizarlas para desplazarse, sobrevivir en determinados entornos y aumentar su fuerza durante la guerra.
La Vid de Fuego y el Lirio de Lava forman parte de la escasa flora capaz de prosperar en estas tierras. Sus propiedades y posibles usos todavía no están completamente definidos.
Urueh también posee grandes concentraciones de hebras de Quinta Esencia procedentes de los seres vivos que han habitado o muerto en la región. La Quinta Esencia nunca nace del fuego, la roca, la lava ni la ceniza, pues surge exclusivamente de la vida. Sin embargo, el entorno volcánico conserva y transporta las hebras desprendidas por los Hijos de Kazag y por las demás criaturas de Urueh. La lava, la roca, la ceniza y los gases pueden impregnarse de ellas, concentrarlas o desplazarlas.
Las hebras vinculadas al fuego alcanzan una intensidad extraordinaria, aunque se consumen con mayor rapidez que las adheridas a otros elementos naturales.
Importancia estratégica
Los Volcanes de Urueh son el núcleo territorial, histórico y espiritual de los Hijos de Kazag. Su control garantiza a las Manadas un refugio prácticamente inaccesible para los pueblos incapaces de soportar el calor, los gases y la inestabilidad del terreno.
La red de túneles situada bajo la región posee una enorme importancia estratégica. A través de ella, los Hijos de Kazag pueden desplazarse bajo la superficie de Saphir y alcanzar las Zonas Volcánicas de Golothar. Estos corredores permiten trasladar guerreros y Bestias Autóctonas sin necesidad de recorrer las rutas de la superficie.
El conocimiento de las galerías, las corrientes de lava y los ciclos eruptivos concede a los habitantes de Urueh una ventaja decisiva frente a cualquier invasor. Caminos que para ellos son transitables pueden convertirse en trampas mortales para un ejército extranjero.
Además, Urueh funciona como lugar de reunión de las manadas antes de las grandes movilizaciones. Desde allí partieron las fuerzas que, en el año 1.471, se dirigieron hacia Golothar para participar en la Búsqueda de la Quinta Esencia.
Lugares destacados
La región originada o transformada por la detonación de Tok en el Año 0 constituye el punto inicial de la historia de los Primigenios y de todos los Hijos de Kazag.
Son extensas superficies atravesadas por corrientes incandescentes y grietas volcánicas. Sus límites cambian con cada gran erupción, haciendo que los caminos seguros nunca sean completamente permanentes.
Este conjunto de galerías y cavernas naturales se extiende bajo Teokkis y conecta Urueh con territorios volcánicos muy alejados. Algunos de sus corredores conducen hasta las Zonas Volcánicas de Golothar.
Son conductos por los que ascienden gases, ceniza y hebras de Quinta Esencia procedentes de la vida de Urueh. Las corrientes volcánicas pueden concentrar y transportar estas hebras, haciendo que algunas chimeneas adquieran una especial relevancia para los Hijos de Kazag.
Curiosidades
Los Volcanes de Urueh no son únicamente el hogar de los Hijos de Kazag, sino también el lugar donde comenzó toda su historia. La explosión de Tok no fue una erupción natural, sino la consecuencia de la enorme cantidad de Inyección Ígnea con la que Kazag había colmado su creación. De aquel estallido surgieron los Primigenios, ancestros de todas las formas de Hijos de Kazag que aparecerían posteriormente.
Antes de que estos consolidaran su dominio sobre Urueh, los Jayans de Azōrhan también habitaron la región. Los Hijos de Kazag los llamaban los Huéspedes, una denominación que reflejaba que nunca reconocieron su derecho a permanecer en aquellas tierras. Finalmente, fueron expulsados durante el Fuego de Tok-ak.
La actividad volcánica no es interpretada por las Manadas como una catástrofe. Una erupción puede destruir territorios y cerrar galerías, pero también abrir nuevos caminos, descubrir recursos o transformar el dominio de una manada. Por este motivo, la geografía de Urueh nunca permanece completamente inmóvil.
Aunque la lava, la ceniza y los gases pueden conservar y transportar hebras, ninguno de estos elementos genera Quinta Esencia. Toda hebra procede necesariamente de un ser vivo. El entorno volcánico únicamente altera su comportamiento: el fuego les proporciona una intensidad extraordinaria, pero también provoca que se consuman con gran rapidez.
Los túneles que parten de Urueh fueron fundamentales para la expansión de los Hijos de Kazag. Gracias a ellos atravesaron las profundidades de Saphir y alcanzaron las Zonas Volcánicas de Golothar, estableciendo una conexión entre territorios separados por enormes distancias.